El desayuno es la comida más importante del día. Si no es completo y equilibrado, causa déficit de atención y disminuye la función cognitiva. Este curso el desayuno es una asignatura.
El desayuno es el encargado de romper el ayuno después de tantas horas de sueño. Es importante que sean los padres los primeros en inculcar el rito del desayuno en sus hijos y dar ejemplo. Hacer esta comida juntos es una forma de fomentarla. Tienen que ser ellos quienes convertirán el desayuno en algo atractivo.
Una opción puede ser la de contarles cuentos a los niños que les animen a hacer esta comida sin esfuerzo. Otra es la de ser creativos, ideando figuras que entretengan a los peques y dibujar, por ejemplo, una cara con dos rodajas del huevo cocido que harían la vez de ojos de ese muñeco imaginario… lo interesante es no agotar nunca las ideas y pensar qué podemos construir a partir de alimentos más elementales, para que puedan degustarlo sin forzarlos.
Otro de los puntos que resaltan los expertos es del de involucrar a los niños en las tareas de cocina. Que sus manos prueben a dar forma a la masa de unas riquísimas magdalenas, que sean ellos quienes quieran ponerse el delantal e idear un nuevo bizcocho… que se familiaricen con la comida antes incluso de que esta llegue al plato.

