Si existe una actividad veraniega propia para los más pequeños, estos son los campamentos de verano. Su variedad de actividades culturales, deportivas y de entretenimiento los convierten en una opción más que deseable para que los más pequeños de la casa disfruten de sus vacaciones a través del juego y la socialización con otros niños.
Para muchos de ellos, la participación en un campamento de verano supone la primera ruptura con el núcleo familiar, por lo que es importante que los niños lo perciban como opción libre y dirigida específicamente a su diversión y no como algo impuesto por sus padres. Antes de definir el tiempo y el lugar de ocio para sus hijos es importante pensarlo y encontrar el lugar que más se adapte a las expectativas y los gustos de nuestros «peques». Para ellos existen campamentos incluyen varias actividades que favorecerán además de la socialización, el aprendizaje de distintas habilidades. Así, las granjas escuelas suelen estar situadas en lugares rurales y ofrecen a los más pequeños un contacto directo con la naturaleza y los animales, una actividad seguro muy novedosa para la mayoría de ellos.
Otra modalidad que les proponemos son los campamentos urbanos. Se trata de una opción muy interesante, sobre todo para las edades más tempranas, que todavía no cuentan con la autonomía suficiente para separarse de los padres durante unos días. Estas vacaciones están organizadas tanto por los ayuntamientos locales como por los centros de enseñanza o asociaciones culturales. Permiten a los padres compaginar sus horarios laborales con las vacaciones escolares y, al mismo tiempo, los «peques» disfrutan de actividades divertidas que en nada se asemejan a la rutina escolar.
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