Para conseguir que el trayecto sea lo más divertido posible para todos, es fundamental involucrar a los niños en el viaje, animarles a hacer el equipaje y permitirles que lleven consigo algunos de sus objetos preferidos. Es interesante que antes de salir les informemos sobre el lugar que van a visitar, contarles las actividades que van a realizar e incluso, enseñarle algún mapa o fotografía. Una vez en carretera es importante que no olvidemos los materiales apropiados para jugar en el coche. Es recomendable llevar juguetes que no estropeen el vehículo y que no dispersen la atención del conductor.
El coche, como tantos otros espacios, puede convertirse en un campo de juego para los niños, es importante para ello que el ambiente entre padres e hijos sea lo más relajado posible: podemos contar cuentos, cantar canciones, escuchar discos infantiles, reconocer colores o buscar animales, de manera que el niño aprenderá a mirar a ambos lados. Es conveniente cambiar de juego de vez en cuando para que los niños no se aburran.
No debemos olvidar parar cada cierto tiempo para estirar las piernas y descansar, tanto ellos como nosotros. Se recomienda entonces tomar alimentos no muy saldos y bebidas sin gas.
Una vez que volvamos al vehículo es importante revisar nuevamente todos los sistemas de seguridad, cinturón, sillita y seguros entre otros, para conseguir llegar a nuestro destino de la manera más segura y divertida para toda la familia.

